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Victor Stinfale siempre se caracterizó por ser un abogado mediático, y como tal, llega hasta límites insospechables a la hora de elegir defendidos. Bienvenidos al más bizarro de los letrados que, eso sí, no defendería violadores (o sí?)
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18 Comentarios en "Un abogado veleta (o violeta?)"
Victor Stinfale defendio a Gaspar Chiappetta el diseñador o taxiboy que fue acusadod e matar a uis mitre del diario la nacion!Te dejo este recorte de la revista 23 de agosto de 2006 asi comprendes que luis mitre fue asesinado x la mafia(economico) fue el crimen… Tapa: “Caso Luis Mitre: Por primera vez un medio accede al expediente judicial. Los secretos del crimen que escandaliza a una familia patricia. Se cayó la pista de la promiscuidad gay. Y crecen las hipótesis que incomodan a los dueños del diario La Nación: mensajes mafiosos, finanzas dudosas, millonaria herencia en disputa y odios familiares. La demora en avisar a la policía y las alteraciones en la escena del crimen. Además: el insólito mail de los presuntos asesinos que nadie difundió completo
EL AÑO 2006 COMENZO PARA LUIS EMILIO MITRE, DE UNA FORMA DIFERENTE, ESTABA ATADO A UNA SILLA,ASESINADO, GOLPEADO Y DESANGRADO EN UNA HABITACION DE SERVICIO Y CON UNA BOLSA EN LA CABEZA DEJADA X SU ASESINO! LUIS EMILIO MITRE MURIO TRAGICAMENTE A LOS 57 AÑOS, EL 31 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2005 EN SU LUJOSO DTO DE LA RECOLETA,NADIE SE ENTERO DE QUE HABIA FALLECIDO HASTA PASADOS TRES DIAS, CUANDO EMMA EL AMA DE LLAVES, ESE CALUROSO DOS DE ENERO INGRESO A ESE EDIFICIO,LA MUJER, AL NO RECIBIR RESPUESTAS DE SU PATRON, LLAMO AL PSIQUIATRA DE LUIS EMILIO EL DR:RAFAEL GROISMAN,YA QUE GROISMAN TENIA COPIAS DE LAS LLAVES DEL DOMICILIO DE LUIS MITRE.AL INGRESAR SE ENCONTRARON CON EL ESPANTO DE UNA VULGAR MUERTE,LUIS ESTABA VESTIDO,PERO DESCALZO,Y CON UNA BOLSA DE NYLON EN LA CABEZA,MURIO ASFICIADO Y TENIA GOLPES EN SU CUERPO,PERO DEL DTO DE LUIS EMILIO LOS ASESINOS SOLO SE LLEVARON MEDALLAS PATRIAS,NADA DE DINERO, NADA DE JOYAS,NI SIQUIERA VIOLENTARON LAS CAJAS DE SEGURIDAD QUE ESTABAN A LA VISTA DE CUALQUIERA Y QUE CONTENIAN 300 MIL DOLARES! SOLO REVISARON LA COMPUTADORA DE LUIS EMILIO Y AL PARECER SE LLEVARON PAPELES BANCARIOS Y DOCUMENTACIONES… ESTA CONFIRMADO POR LA POLICIA,QUE LOS HERMANOS MITRE DESDE QUE ENCONTRARON EL CADAVER HASTA QUE LLAMARON A LA POLICIA Y A LA FISCALIA DEMORARON MAS DE (CUATRO HORAS) PORQUE? LO NORMAL ES AVISAR A LA POLICIA DE INMEDIATO, NO 4 HORAS DESPUES.EN TANTO MARIA ELISA MITRE X SU LADO SALIO A DENUNCIAR PUBLICAMENTE EN LA REVISTA (NOTICIAS) QUE A SU HERMANO LUIS MITRE LO HABIA MATADO LA MAFIA, INCLUSO SOSPECHO DE QUE ESTARIA INVOLUCRADO EL GOBIERNO DE KIRCHNER,ELLA NO CREIA EN LA PISTA DE LA POLICIA DEL CRIMEN PASIONAL GAY. A LOS DIAS SIGUIENTES DE LA SINIESTRA MUERTE DE MITRE, LA JUSTICIA BUSCABA A GASPAR CHIAPPETTA UN AEX PAREJA DE LA VICTIMA, LA FISCALIA PIDIO SU DETENCION Y LO AUSO DEL CRIMEN.LO DETUVIERON A CHIAPPETTA 5 MESES DESPUES EN EL BARRIO NORTE, EL ACUSADO, AL SER ENCARCELADO, (SOSPECHOSAMENTE) CONTRATA LOS SERVICIOS DE UNO DE LOS ABOGADOS MAS PRESTIGIOSOS Y CAROS DE LA ARGENTINA EL DRVICTOR STINFALE) Y X FALTA DE MERITO EL JUEZ RICARDO MATIAS PINTO QUIEN INTERVIENE EN LA CAUSA DECIDE LIBERAR A GASPAR CHIAPPETTA A SOLO 15 DIAS DE SER ARRESTADO AHORA, A DOS AÑOS DEL MISTERIOSO ASESINATO DE LUIS MITRE,ESTAN SIENDO INVESTIGADOS DOS EX PAREJAS DE LUIS EMILIO, UN TAL TOMAS GONZALEZ, MAXIMILIANO GASPAR GARCIA GALARCE, Y EL CUSTODIO DEL EDIFICIO DE ESA NOCHE, UN TAL CARLOS ALBERTO SOCORRO!LA POLICIA CREE QUE FUE UN CRIMEN PLANIFICADO, SOSPECHAN QUE GASPAR CHIAPPETTA ACTUO DE ENTREGADOR,Y QUE CARLOS SOCORRO EL CUSTODIO FUE COMPLICE EN TODO-ESO LEI EN EL DIARIO PERFIL..ADEMAS, LA POLICIA ESTA AVERIGUANDO SI ES CIERTA LA PISTA DEL TESTAMENTO, YA QUE SE AFIRMO QUE LUIS MITRE ESTABA ARREGLANDO EL TEMA DE SU HERENCIA DE 40 MILLONES DE DOLARES Y LO CONCRETARIA CON SU ABOGADO DR:ADRIAN HOPE PARA LOS PRIMEROS DIAS DEL 2006-(SE DICE QUE EXISTE O EXISTIO UN TESTAMENTO DE PUÑO Y LETRA DE LA VICTIMA, Y QUE DESAPARECIO O TODAVIA NO SE ENCONTRO) LOS AMIGOS DE LUIS MITRE, INCLUSIVE EX PAREJAS DIJERON QUE LA VICTIMA NO LE DEJARIA NADA DE DINERO EN EL TESTAMENTO A SUS TRES HERMANOS! ME LLAMA PODEROSAMENTE LA ATENCION QUE EL GUARDIA CARLOS SOCORRO NO RECUERDA HABER VISTO NADA SOSPECHOSO EL DIA DE LA TRAGEDIA,TAMBIEN CONSTA EN LA CAUSA QUE DESAPARECIO EL LIBRO DE NOVEDADES QUE LOS GUARDIAS ANOTABAN-ME LLAMA LA ATENCION QUE TESTIGOS AFIRMARON QUE LA VICTIMA DECIA QUE SE IBA A MORIR ANTES DE FIEN DE AÑO. ME LLAMA LA ATENCION QUE LA FAMILIA DEMORARA 4 HORAS EN LLAMAR A LA POLICIA CUANDO ENCONTRARON A LUIS MITRE CON SIGNOS CLAROS DE HABER SIDO ASESINADO, ME LLAMA LA ATENCION QUE SE SEPA A NIVEL PRENSA POCO SOBRE EL CRIMEN Y ME LLAMA LA ATENCION QUE UNOS SUPUESTOS SICARIOS CONTRATADOS PARA MATAR A LUIS EMILIO MITRE SE PUSIERON EN CONTACTO VIA MAIL CON EL PERIODISTA JORGE ASIS CONTANDOLE LO SUCEDIDO. A DOS AÑOS DE ESTE MACABRO Y ENIGMATICO ASESINATO TODAVIA NO HAY CULPABLES, NI IMPUTADOS, NI DETENIDOS- SOLO SE SABE QUE ESTAN INVESTIGANDO CUENTAS BANCARIAS Y A LA FAMILIA DIRECTA DE LUIS,. JUSTICIA Y MEMORIA X LUIS EMILIO MITRE!
sociedad: El homicidio de Luis Mitre Hay tres nuevos sospechosos en el crimen del hermano del director de ‘La Nación’ Dos ex parejas de Luis Emilio Mitre y un custodio del edificio donde vivía y fue asesinado están en la mira de los investigadores. Ya les tomaron muestras de sangre para compararlas con las que se hallaron en la escena del crimen. Llama la atención la misteriosa desa-parición del libro de novedades que utilizaban los guardias. Después de las quejas de una hermana de la víctima, la causa avanzó en las últimas semanas, mucho más que en todo un año.Rodolfo Palacios 2007-04-22 06:18:47
EN LA MIRA. El custodio Carlos Socorro (izquierda) es uno de los sospechosos. Ener estuvo detenido y aún sigue siendo investigado por el asesinato.
Un entregador le tendió una trampa: lo citó a una cena que nunca se concretó mientras los dos asesinos lo esperaban en su departamento para estrangularlo. En el hecho habría actuado otro cómplice que, además de hacer de-saparecer el libro de entradas del edificio de Recoleta, hizo de campana y les dejó la puerta abierta. Los investigadores del crimen de Luis Emilio Mitre creen con firmeza en esa hipótesis. Ahora, la mira está puesta en tres nuevos sospechosos, a quienes citaron para sacarles sangre. Los resultados serán cotejados con las muestras halladas en la escena del crimen, que corresponderían a las dos personas que la noche del 30 de diciembre, según se presume, atacaron a la víctima.
Mitre tenía 58 años y era uno de los accionistas de La Nación. Vivía solo en el octavo piso del edificio de Posadas 1454. El 2 de enero de 2006 fue encontrado muerto sobre la cama por su empleada doméstica. La autopsia determinó que fue estrangulado entre la noche del viernes 30 de diciembre y la madrugada del sábado 31.
En las dos últimas semanas, la causa avanzó más que en el primer año de investigación. Ahora es impulsada por el juez Carlos Pinto, a cargo del Juzgado de Instrucción Nº 32, luego de que la hermana de Mitre, María Elisa, cuestionara a la fiscal Felisa Krasouski porque el caso “estaba estancado”.
Según dijeron a PERFIL fuentes que tienen acceso a la causa, los tres sospechosos citados por el juez Pinto son el custodio del edificio Carlos Alberto Socorro, y dos ex parejas de Mitre: Tomás Elías González y Maximiliano Gaspar García Galarce. Socorro y Galarce ya se sometieron a la extracción de sangre; González aún no lo hizo. Las muestras serán analizadas por un perito del Primer Centro Argentino de Inmunogenética (Pricai), que depende de la Fundación Favaloro.
En la escena del crimen hallaron el patrón genético de las manchas de sangre que había en la habitación. “Pertenecen a tres personas. Una es Mitre. Las otras dos serían de los asesinos”, le dijo a PERFIL una fuente de la investigación.
Ninguna de esas muestras pertenece a Gaspar Chiappetta, alias Ener, quien llegó a estar detenido por el crimen de su ex pareja. Eso no lo desvincula del caso: los investigadores sospechan que pudo haber actuado de entregador. “Es raro que haya aparecido pocos días antes del crimen. Y citó a Mitre a una cena que nunca se hizo”, agregó una fuente de la División Homicidios de la Policía Federal.
La noche del crimen, Mitre salió del edificio y fue a cenar solo a un restaurante de la Avenida Alem. Volvió poco después de las 23.
A la hora en que se cometió el homicidio, el custodio del edificio era Carlos Socorro, quien declaró que Mitre llegó antes de la medianoche y le dijo que el ascensor tardaba mucho. A los investigadores no le cierran tres cuestiones: que no haya visto entrar ni salir a los asesinos pese a que actuaron en su horario de trabajo; que haya desaparecido el libro de entradas y salidas del edificio y que no fuese preciso al informar el horario de llegada de Mitre.
sigue
“Sin la ayuda de alguien del edificio, los asesinos no habrían actuado con tanta eficacia. Como la puerta no estaba forzada, Mitre les abrió o ellos tenían llaves y entraron para esperarlo”, dijo una fuente del caso.
A los otros dos sospechosos los involucraría una serie de llamadas que habrían hecho horas antes del crimen. “Maxi” había reaparecido en los últimos días en la vida de Mitre. En cuanto a Tomás González, hay otros indicios: horas después de que Mitre fuera asesinado, pero antes de que se conociera el hecho, invitó en forma sugestiva a Chiappetta a viajar hacia Entre Ríos (lo hicieron en remís), a Corrientes y luego hacia Paraguay. “Estaba nervioso, como si le hubiese pasado algo”, contó Chiappetta.
También se sospecha que el psiquiatra de Mitre, Rafael Groisman, sabe más de lo que declaró. “Hacía 20 años que Mitre era su paciente, pero contó poco. Además tenía una copia de las llaves del departamento”, contó una fuente. También se profundizará sobre el supuesto testamento que la víctima pensaba redactar.
EL ESCRITOR JORGE ASIS CONFESO QUE EL CRIMEN ASESINATO DE LUIS EMILIO MITRE FUE MAFIOSO,DECLARO EN LA JUSTICIA QUE LOS ASESINOS DE LUIS MITRE LE CONFESARON QUE EL CRIMEN ERA PLANIFICADO Y QUE FUERON CONTRATADOS POR BARTOLOME MITRE,HERMANO DEL MUERTO.LA JUSTICIA ESTA PISANDOLE LOS TALONES A LA FAMILIA MITRE Y SE SABRA LA VERDAD PRONTO….GASPAR CHIAPPETTA O EL BOTON DEL GUARDIA CARLOS ALBERTO SOCORRO NO AGUANTARAN MAS Y CONFESARAN SU PARTICIPACION EN EL HECHO!
Pericias e impericias
Escribe: Jorge Asís
El crimen por encargo, de Luis Emilio Mitre, se debate entre hisopados rectales y muestras mitocondriales.El crimen por encargo, de Luis Emilio Mitre, se debate entre hisopados rectales y muestras mitocondriales.
Casi inadvertido pasó el primer aniversario del crimen de Luis Emilio Mitre.
Téngase en cuenta que “La Nación”, diario del que era accionista, tan sólo expresó, hasta hoy, la fría elocuencia del silencio.
Con la información que emane de esta crónica, a lo mejor se intenta, para mañana, apenas el esbozo de una gacetilla lavada.
Cierto semanario, Veintitrés, supo ocultar la indolencia investigativa a través de la espectacularidad del camino más fácil. Ampliamente fatigado, en su momento, por “Noticias”.
El recurso de entrevistar al Ener. Con un rótulo transgresivamente inofensivo para cederle la portada.
Algo similar intentó Facundo Pastor en el noticiero de América. Pero Pastor evidenció un conocimiento superior del problema. Por haber cubierto, en su momento, el asesinato. Por haberse ingeniado a graficar aquel crimen, con la utilización del departamento de cierto vecino de otro piso.
De un peronista, con vista al mar.
28 de diciembre
Sin embargo, tres días antes del primer aniversario del crimen de Mitre, el juez de Instrucción Ricardo Matías Pinto emitió, digamos, un documento.
Una cédula ideal para fechar un 28 de diciembre. Con ciertas resoluciones que permiten conocer, al menos, el estado en que se encuentra, en la actualidad, la “investigación”.
Por lo que se ve, el magistrado se despreocupa, razonablemente, del conglomerado de irregularidades cometidas, desde que se descubrió, tardíamente, el cadáver. “Con las piernas dobladas a la altura de las rodillas, (…) de cúbito dorsal, (…) vestido con una camisa floreada…”.
Tampoco, al menos hasta ahora, el magistrado considera la tesis del Crimen por Encargo. Prefiere inclinarse por el camino correcto de las pericias.
Señales que pueden atenuar las impericias de una causa signada, desde el vamos, por la carencia de eficacia y movilidad.
Es un camino técnicamente científico. Que permite también simular el paso, a veces enloquecido, del tiempo.
Líquido seminal
Los “peritajes practicados en Autos” extienden, en apariencias, un manto de inocencia hacia el primer imputado.
Es Gaspar Chiappetta, popularmente conocido como el Ener.
Al que la víctima llamaba, también, Rivadavio.
Trátase del joven que fue presentado, equivocadamente, en el Portal, en principio, como un perejil.
En el “hisopado rectal” que se le “practicó a la víctima”, se le encontró “líquido seminal”.
Y “sustancias del grupo A y H”.
Podrían, se evalúa, corresponder a “un individuo secretor del grupo A”.
O a la mezcla de “sustancias de individuos secretores de los grupos A y O…”.
En fin, el Ener o Rivadavio, técnicamente se salva, porque su identidad sanguínea la marca el Grupo B.
Aparte, por las “muestras mitocondriales” de dos pelos analizados, y por otras tantas honduras entrañablemente similares, se marca que las huellas capturadas mantienen un “patrón genético” distinto.
Por lo tanto, el joven Chiappetta puede dedicarse a exhibir, en adelante, sin inconvenientes cercanos, su comprensible adicción hacia la popularidad.
Al menos Rivadavio o el Ener hace, admirablemente suya, la tesis principal del Portal.
La del Crimen por Encargo. Que admite, por otra parte, la alternativa, nada novelesca, del entregador. El que ofreció, en delivery, a la víctima. Vaya a saberse a quién.
Resquicios
Aparte, se analizan otros resquicios esclarecedores.
Por ejemplo una frazada azul. Y cierto resto de tela, encontrado en un pantalón negro, de marca Airborn. Talle 34.
Habilitan al juez Pinto estos resquicios, para eximir explícitamente a Rivadavio. Y solicitar nuevas pericias.
Por lo tanto, el magistrado considera “razonable y proporcional”, someter a exámenes de ADN a otros tres desafortunados. Los cuales, pobres, pueden ser vinculados por distintos motivos. Y no sólo por brindar el perfil sexual de sus personales orientaciones.
Se trata de C.A.S. Es el “custodio del edificio” de Posadas. El que estuvo “a cargo de la seguridad del lugar al momento del hecho”.
El documento señala, en un desborde interpretativo, que C.A.S. fue la última persona en “verlo con vida” a Mitre.
En apariencias, el honorable magistrado tampoco toma en cuenta otra posibilidad sugerida desde aquí. Con alguna información que se puso, oportunamente, a su merced.
Indica que los dos asesinos se encontraban en el interior del edificio.
Porque los asesinos habían ingresado acompañados, casualmente, por un vecino, A.G.
Desde bastante antes que la futura víctima, Luis Emilio Mitre, volviera a su casa.
Antes de la medianoche del 30 de diciembre del 2005.
De comer, solo, en Panini, ravioles de calabaza. Con champagne tibio.
Compañero de viaje
También habrá que averiguar el perfil genético de E.T.G.
El juez Pinto valora “que se trata de una ex pareja del occiso”.
T. es aquel muchacho que supo acompañar al Ener-Rivadavio, en su cinematográfico periplo por Corrientes y el Paraguay.
Fue iniciado el 2 de enero, pocas horas después de haberse descubierto el cadáver. 60 horas después que lo masacraran a golpes.
En algún momento de su nutrido relato, el Ener supo manifestar cierta desconfianza hacia T. Desconfianza de la que después se arrepintió.
Incluso, se insinuaba la posibilidad de que T. utilizara el password del Ener, a los efectos de enviar distintos correos.
De los tantos mensajes cruzados que enturbiaron la historia. Y que admiten la necesaria deconstrucción semántica. Ya encargada, en algún momento, por el Portal.
De todos modos, el señor juez prefiere razonablemente prescindir de los frondosos datos que se suministraron por Internet.
Acaso por la alucinante tendencia de la superioridad de descalificar, como prueba, el modernismo comunicador de la informática.
Poeta Persa
Por último, también le espera el ingrato camino de los análisis a otra “ex pareja de Mitre”.
Se trata de M.G.G.G., alias el Poeta Persa.
Sospechoso por haberse enredado, amorosamente, o por alquiler, en algún momento con Mitre. Y por el parecido de su nombre Gaspar, con el “coimputado Chiappetta”.
De manera que el Poeta Persa también brinda, a criterio del juez Pinto, “una prueba indiciaria suficiente”. Como para someterlo al camino de las extracciones.
Advierte, no obstante, que la “medida de prueba ordenada” implica una “mínima intromisión a la integridad física y privacidad de los afectados”.
Mientras tanto, aún sin defensa, y tal vez hasta hoy sin enterarse, “los afectados”, los tres, serán asistidos por el defensor oficial. El número 6. Cerrito al 500.
Con la colaboración de la suerte, gracias a las próximas pericias podrá llegarse hacia la impericia del olvido.
Algo diluida, acaso, la historia, hasta el segundo aniversario.
WALTER FRANCO ES OTRO SOSPECHOSO EN EL CRIMEN DEL HEREDERO DEL DIARIO LA NACION LUIS MITRE.ESTE MUCHACHO CONOCIA A LA VICTIMA Y TUVO UN ROMANCE TIEMPO ATRAS…LA POLICIA SOSPECHA DE EL..ES OTRO MAS QUE SE SUMA A LA LISTA DEL CRIMEN IRRESUELTO DE LUIS EMILIO MITRE!!!
RICARDO MATIAS PINTO EL JUEZ QUE LIBERO A GASPAR CHIAPPETTA! LAS CLAVES DE LA CUASA!
EL JUEZ QUE INTERVIENE EN EL ASESINATO DE LUIS EMILIO MITRE (RICARDO MATIAS PINTO)PIDIO LA CAPTURA DE GASPAR ENER CHIAPPETTA EL DIEZ DE ENERO DEL AÑO 2006.LO ACUSO DEL CRIMEN DIRECTAMENTE,X LO VISTO SIN PRUEBAS A LA VISTA.
CUANDO ES DETENIDO EL IMPUTADO CHIAPPETTA FUE TRASLADADO A LA CARCEL DE MARCOS PAZ Y LIBERADO X ORDEN DEL JUEZ PINTO A SOLO 15 DIAS.PORQUE LO LIBERARON SI ANTES LO ACUSARON FORMALMENTE DEL CRIMEN DE LUIS E. MITRE?
UKI GOÑI DIJO QUE EL CRIMEN DE SU AMIGO LUIS MITRE ES MAFIOSO!!
En la misma edición, Perfil informa que amigos y allegados a la víctima(LUIS MITRE) iniciaron una investigación paralela, porque no creen que haya sido un crimen pasional.Junto a esa noticia aparece una columna del periodista Uki Goñi a quien le habían pedido una semblanza de su amigo, Luis Emilio Mitre.Pero Goñi elige hablar de sus dudas sobre esta misteriosa muerte. Y aporta algunos datos:
“Cuando entraba en su departamento, Luis habitualmente se sacaba los zapatos y ponía un CD. No se sacaba la gorra casi ni para dormir. Los policías encontraron los CD corridos y la gorra al lado, en el piso. Sabemos que fue golpeado en la cabeza con un elemento contundente (…) Cuando la policía entró el lunes en el departamento, el desorden que encontró no era mayor que el desorden habitual de Luis. No se habrían encontrado signos de forcejeo. Pero el aire acondicionado estaba encendido a la máxima potencia. Según criminalistas consultados, esto podría ser signo de un acto mafioso o político, ya que el aire acondicionado altera las huellas digitales y dificulta la determinación del horario del asesinato. La policía halló un guante blanco en el piso de la entrada del departamento. También se sabe que una bolsa de residuos (¿dejada por el asesino?) habría aparecido luego del crimen en el hall de servicio, donde habitualmente la recoge el portero. ¿Qué pasó con esta bolsa? (…) Una computadora, que Luis compró hace años pero que jamás aprendió a usar, estaba encendida, con una lámpara alumbrándola. Para encenderla, se tumbó al piso una cantidad de objetos sobre la mesa que dificultaban el acceso a ella ¿Qué datos se buscaban allí? Aparentemente, los únicos elementos sustraídos fueron unas condecoraciones del padre de Luis, el fallecido ex director de La Nación, Bartolomé Mitre, arrancadas del marco donde se encontraban. No tienen valor económico. Un pequeño cuadro de Xul Solar, fácilmente transportable, fue olímpicamente ignorado (…) Suena como la elección de un desubicado o como un mensaje a la familia Mitre y a La Nación (…) Puede ser que la investigación maneje datos, que no conviene dar a luz todavía, que confirmen que Luis fue víctima de un crimen pasional o de un simple robo. Ojalá así sea. Pero no descarto otra respuesta a este misterio”.FUENTE:LAS PERIODISTICAS
Ener quiere ser “cantante popular”
Guardado en Información general |
Ener Gaspar Chiappetta, el único que estuvo preso por la investigación del asesinato de Luis Mitre, se lanza como “cantante popular”.
Foto: César Casco
puajjjjj què asco!, Maria Marta, Norita, y siga siga siga…., 2 pesos en el bolsillo y te aseguràs la impunidad! por supuesto la culpa la tiene el muerto (dicho sea de paso, el ùnico q no declara), en fin… cada pueblo tiene lo que se merece y lo que se le parece, dijo alguien, y en el tema “justicia” lo màs acertado de la frase.
Mitre Vuelve
A casi tres años de cometido el asesinato. ¿Por encargo?
1255/2006, una causa congelada que comienza a entibiarse. Trata del asesinato, con destino de impunidad, de Luis Emilio Mitre. La investigación naufragaba en impericias de pericias. Entre “hisopados rectales y muestras mitocondriales”. Hasta que desembarcó en la playa del Juzgado Criminal de Instrucción 32, a cargo del doctor Bruniart.
Por J.A.
NuevoEncuentro 14/10/08
1255/2006, una causa congelada que comienza a entibiarse. Trata del asesinato, con destino de impunidad, de Luis Emilio Mitre. La investigación naufragaba en impericias de pericias. Entre “hisopados rectales y muestras mitocondriales”. Hasta que desembarcó en la playa del Juzgado Criminal de Instrucción 32, a cargo del doctor Bruniart.
En representación de Kinucha, o sea de la señora María Elena del Rosario Mitre, la doctora García Giménez, junto a los letrados Mullen y Barbacchia, ostensiblemente disconformes con la parsimonia que conduce hacia la nada, sugirieron al Señor Juez que se dignara disponer ciertas “ampliaciones”. De nuevas “declaraciones testimoniales”.
“Lo que no se investigó bien en las primeras 72 horas, es mucho más difícil que pueda investigarse después de dos años y medio”. Lo confirma una discreta Garganta del Juzgado, cautelosamente autorizada.
Antología
La reseña sumaria, de las primeras 72 horas, instiga a la confección de una antología escogida de irregularidades.
Mitre fue asesinado entre la noche del viernes 30, y la madrugada del sábado 31 de diciembre de 2005. En el departamento B, del octavo piso del edificio enigmático de Posadas al 1400.
El cadáver fue descubierto recién el martes 2. A las 12.30. Por la ama de llaves, que no tenía llaves. Ella contactó al psiquiatra de Mitre, quien sí las tenía. Lo encontraron “con las piernas dobladas a la altura de las rodillas, de cúbito dorsal, vestido con una camisa floreada”.
Antes de comunicarse con las autoridades, el profesional de la psiquiatría prefirió comunicarse, prioritariamente, con los familiares del paciente que yacía.
Turno de la irrupción, alrededor de las 14.30, de los tres hermanos Mitre. María Elisa, María Elena del Rosario, y Bartolomé. Con los respectivos allegados.
Transcurren, en adelante, cuatro inexplicables horas de tiempo muerto. Junto al muerto.
A las 18.30 llegó el experimentado Comisario Pedace, de la 17. A las 18.50, llegó la Fiscal, la doctora Krazousky.
El objetivo del silencio
El Caso Mitre no debiera interesar sólo por el vínculo, inmediatamente explícito, del Sujeto, con el diario La Nación. Porque para la dilucidación del crimen, el complejo sociocultural de La Nación emerge, al contrario, como un obstáculo. La magnitud densa del poder genera un bloque de tácita obturación. Entonces el pudor se confunde con el respeto. Cóctel que se complementa con la presencia, casi inmanente, del miedo. Valores, los citados, que impiden profundizar en las diferencias de interpretación. De enfoques, de actuación, entre los miembros de la familia afectada.
Las disidencias, signadas por desconfianzas recíprocas, se perciben en los cambios de abogados. Y se agiganta con la malignidad de los rumores, habituales en las confidencias de cerrados circuitos sociales.
Para tratar la problemática herencia, ya resuelta, los tres hermanos firmaron, inicialmente, un poder para el doctor Martínez Seeber. Sin embargo la señora María Elisa de Larreta pronto revocó aquel poder. Para designar, por su parte, al doctor Hope. Es un amigo histórico de Luis Emilio. En cambio, para avanzar en las estrategias de resolución del crimen, María Elisa designó al doctor Eduardo Aguirre Obarrio, un prestigioso teórico del derecho. Con la inestimable colaboración, más práctica, del doctor Almeida.
Quien se desmarca ahora es la señora María Elena del Rosario, ”Kinucha”. Con el terceto de profesionales notables que se disponen a proporcionar un entusiasmo bastante fundamentado. A los efectos de impulsar las irritaciones del esclarecimiento.
La noción del recato, además, induce a abstenerse de indagar entre otras contradicciones. Los antagonismos. Las pujas de intereses entre exponentes de dos familias venerables, que aluden a la columna vertebral del diario.
Los Mitre y los Saguier.
Salvo excepciones justificatorias, el periodismo optó por la solidaria indiferencia del silencio. Pretexto corporativo que también condicionó, hasta hoy, a la Justicia.
Por lo tanto la impunidad, menos que una consecuencia, es un objetivo.
Champagne tibio
La indolencia de la justicia criminal contrastó con la eficacia de la justicia comercial.
La herencia material de Luis Emilio Mitre, acaso en contra de sus planificados deseos, ya se distribuyó. Con equitativa dignidad fraternal (ver “El dolor del reparto”).
Sin dilaciones espirituales, cuentan que ya hasta se vendió el escenario del crimen. El departamento de Posadas. Donde a Luis Emilio, después de penetrarlo, los sicarios lo maltrataron. Hasta matarlo.
Algunas horas después de haber esperado, en la puerta de entrada, a alguien que no llegó (tal vez porque el entregador estaba oculto, desde hacía más de media hora, adentro del edificio).
Después de haber comido solo, habitualmente indemne a la tristeza, en Panini, de Libertador y Callao. Raviolones de calabaza. Con una copa de champagne tibio.
Después de haber recibido, en su departamento, a los asesinos (los que entraron, según la evaluación basada en fuentes, por la puerta de servicio).
Eran tres, no dos, los asesinos. Uno de los tres fue el entregador. Asociados para la ceremonia repulsiva del Crimen Imperfecto. Que pudo haber sido por encargo, aunque ninguno de los abogados, que sin mayor suerte investigan, lo va a aceptar. El operativo, en todo caso, a los criminales les salió mal. Porque el encargo debió mantener ”la escenografía altiva del suicidio”. Sin convertirlo, en la impertinencia, en un asesinato vulgar. Desborde de mercenarios del sexo, violentamente marginales, que se aprovechaban de la vulnerabilidad de un solitario adinerado, de 59 años. Aunque lo mataban, extrañamente, sin siquiera obligarlo a vaciar la caja. Donde el solitario guardaba cinco decenas de miles de dólares. Algo menos, de euros. Y hasta pilones de descartable plata argentina, que sirve para gastar y sumar.
La adicción de la Verdad
Reconforta averiguar que dos años y medio después, la señora María Elena del Rosario Mitre, ”Kinucha”, a pesar de las reticencias que impone el señor Alberto, se encuentre decidida a movilizar la calma agónica de la investigación.
Los tres letrados apelan, quejosamente, por el pedido de testimonios. Las ampliaciones de los dichos de los “vigiladores”. Del psiquiatra. De la ama de llaves. Sobre todo del sustancial vecino AG, del décimo. Quien, durante la noche fatídica, acompañó, por ”casualidad”, el breve viaje en ascensor, en el edificio casi vacío. Con dos de los “supuestos” asesinos, que salieron del ascensor en el octavo. Dato que proporcionó, como tantos otros, el JorgeAsísDigital. Obtenido merced al primer correo electrónico, enviado por los asesinos. Los que utilizaron el Portal, en todo caso, para enviar un mensaje. Hacia el destinatario que, acaso, los contrató.
Los letrados impulsan, además, un “reconocimiento en rueda”. Por parte del vecino, AG. De los jóvenes M y T. El Poeta Persa, el primero, y el compañero de viaje del Ener-Rivadavio, el segundo.
Consterna que ”el reconocimiento” aún no se haya realizado. Como sorprende también la falta del estudio semiológico, comparativo, sobre los abundantes textos cruzados. Con similitudes de emisarios y características de redacción. El Portal avanzó en tal estudio, pero con conciencia absoluta de sus límites.
Para finalizar, los representantes de la señora Kinucha también reclaman el testimonio del director del Portal. ”Porque realizó innumerables publicaciones”. “Constan en actuaciones de la causa”.
Disponible, por supuesto, para cualquier requerimiento. Sin embargo, el director prefiere brindar el testimonio, en todo caso, ante quienes, por la memoria de Mitre, más lo merecen. Los lectores. Los miles de visitantes que se mantuvieron fieles, generosamente conectados. Provistos de una rescatable adicción a la verdad. Valor tan banalizado, al menos hasta hoy, en este caso, por la justicia. Y por el periodismo, que exhibe su temible potencia cuando se ocupa de los débiles.
Jorge Asís
Continuará, sólo si es necesario
Se reactiva la causa Mitre
Aunque Jorge Asís es pesimista, la causa por el asesinato de Luis Mitre podría reactivarse en poco tiempo. El mismo Asís alude en su último artículo al testamento ológrafo que habría dejado el ex accionista de La Nación y que nadie encontró. Aunque la Justicia no tenga la menor idea si en las horas previas a llamar a la policía se estuvo buscando en los placares del muerto un sobre que decía “Luis Emilio Mitre, testamento ológrafo”, habría más de dos personas ajenas a la familia que conocerían esa historia. En los próximos días podría haber novedades que por efecto simpático muevan el expediente de ese crimen impune.
Victor Stinfale tambien defendio a Maradona y Al kasar de España
Esmeralda
EL CRIMEN DE MITRE (XIII): Roban la esmeralda de la gargantilla de oro que Bartolomé Mitre, el iniciador de la dinastía, le obsequiara a Delfina Vedia. escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Entre la antología de irregularidades, que signa la investigación del crimen de Mitre, hay espacio hasta para las profanaciones del pasado, posiblemente más honorable.
Alguien, sigilosamente, se robó la gran esmeralda, ajustada por 17 grifas. Engarzada en la gargantilla de oro que Bartolomé Mitre, el iniciador de la dinastía, le obsequió a la señora Delfina Vedia. Su “amada”. Fue a mediados del siglo diecinueve. Al convertirse en reliquia, la joya derivó en un símbolo de representación familiar. Hoy ultrajado.
Escalas
La esmeralda es una piedra preciosa que abunda, sobretodo, en Colombia. En menor medida, se la encuentra en el Brasil. También en Ecuador. Pero procede de Persia, la fuente básica del Irán. Minuciosos europeos, de los que suelen repartirse los siglos, prefieren hablar del Antiguo Egipto. Porque desde las proximidades del Mar Rojo, según el mito, existieron, tres mil años atrás, las minas fascinantes de piedras cristalinas. Piedras verdes. Fascinarían, dos mil años después, a la Reina Cleopatra.
La gemística indica que la dureza de la esmeralda es de 8, en la Escala de Mohs. Aportación científica aportada por el geólogo alemán Friedrich Mohs, entre los siglos dieciocho y diecinueve. Dureza 8 es equivalente al topacio. Sólo superado, por su capacidad de ralladura, por el rubí, 9, y por el diamante, 10.
La gargantilla de oro, con la gran esmeralda incrustada, el inspirado Bartolomé Mitre se la regaló a Delfina de Vedia, entre 1840 y 1850.
María Luisa de Vedia Pérez era uruguaya. Un “ángel descendido de los cielos”, escribió el encendido poeta Bartolomé Mitre. Lo evoca Felipe Pigna, en su biografía de web.
Bartolomé conoció a Delfina en 1838. Se casaron en 1841. Delfina tenía 19, era dos años mayor que Bartolomé. El marco de la historia de amor lo proporciona el Montevideo del exilio antirrosista.
Tienen cuatro hijos. Bartolomé, entretanto, se hace escritor, traductor, historiador, militar, político. Gobernador de la provincia de Buenos Aires, presidente de la república. Funda el diario actual de Los Saguier. La valoración de la figura de Mitre excede el ámbito acotado de esta crónica extrañamente policial.
Delfina muere en 1882. Bartolomé la sobrevive durante 24 años más. Por lo tanto fue el primer depositario, hasta 1906, de aquella gargantilla de oro, con la esmeralda que hubiera ensoberbecido a Cleopatra. Sujetada, según nuestras fuentes, por 17 grifas.
Caja 53
Durante el siglo veinte, desfilaron explicables generaciones de Mitres y de Vedias.
El último depositario de la gargantilla fue Luis Emilio Mitre. Asesinado en la penúltima noche del 2005. Al crimen, tan colmado de silencios equiparables a los misterios, se le debe incorporar, ahora, el enigma de la esmeralda perdida.
La joya se encontraba depositada, según nuestras fuentes, en una caja de seguridad del Banco Santander Río. Sucursal de Quintana. Recoleta. Para ser exactos, en la caja número 53, del Sector 4. Dentro de una bolsa de plástico transparente.
Después del asesinato por encargo, en casi tres años de dilaciones, la gargantilla fue objeto de sistemáticos inventarios.
Sin embargo, quince días atrás, acompañados del escribano, pudorosamente responsable, F.Y., se presentaron, en el Banco Santander Río, delegados de los tres hermanos Mitre. Los herederos de Luis Emilio. Respectivos abogados, en nombre de las dos mujeres. El doctor A.H., alias El Inglés, por la señora María Elisa. Y el doctor E.M., ex fiscal de trascendencia, por la señora María Elena del Rosario, alias Kinucha. Es importante consignar que, en representación del hermano varón, Bartolomé, estuvo presente el hijo. También llamado Bartolomé. El último Bartolomé de los Mitre.
Cuentan que el honorable escribano, F.Y., ingresó a la sala herméticamente aséptica de las cajas. Con autorización judicial. Acompañado del funcionario del banco, abrieron la caja 53, cuyo titular fuera Luis Emilio Mitre. El escribano retiró la bolsa de plástico transparente que contenía la gargantilla legendaria. Y constaba la presencia de un reloj. Para ser exactos, un Must, de Cartier.
Con el envoltorio simbólicamente histórico, con la solemnidad del caso, los representantes de los tres hermanos Mitre se encaminaron hacia el reducto, relativamente espiritual, de la Joyería Escasany. Especializada en reliquias de familia, también desde el Diecinueve. En Recoleta, siempre.
Bifurcaciones
“Jardín” donde se “bifurcan” las interpretaciones de los senderos. Borges auxilia.
Están quienes afirman que el grupo solemne se dirigía, hacia la joyería Escasany, con el interés meramente pecuniario de subastar lo poco que quedaba, aún sin vender, del legado.
El producto invalorablemente moral, situado dentro de la bolsa transparente, y arrastrado por el peso de la historia. Y un cuadro de Xul Solar, que improbablemente pudiera interesarle a Ignacio Gutiérrez Zaldivar.
Ya habían vendido, según nuestras fuentes, hasta el departamento de Posadas. El escenario del impresionante crimen. Y distribuido, dolorosamente, entre los hermanos, valores por alrededor de 14 millones de dólares (ver “El dolor del reparto”).
Otras fuentes, en cambio, aluden al entrecruzamiento fraternal de las sospechas. Porque Luis Emilio tenía, sin sembrar insidias, mucho más. En cuentas secretas, radicadas en sedes menos violables del exterior. En alguna off shore. Calcúlase que faltan contabilizar entre 10 y 15 millones de dólares. Sospechas regadas.
Suerte que, entre las interpretaciones bifurcadas, seres razonables sostienen que sólo los movilizaba, a los representantes, la idea de la valoración. La cotización, en el mercado, de ambas joyas.
Según alguna Garganta, el indemne especialista de la Joyería Escasany tendió el paño oscuro sobre una mesa de cristal. A los efectos de analizar las reliquias.
Por el Must de Cartier, nunca podría conseguirse, al menos en Escasany, más de dos mil quinientos. A lo sumo, tres mil dólares.
Pero ánimo, porque venía la pieza fuerte. La significativa gargantilla de oro, con la esmeralda altanera y rutilante, encriptada por 17 grifas. Que luciera, en su cuello, el “ángel descendido de los cielos”. Delfina Vedia.
Menos poético, el especialista de Escasany extendió, sobre el paño, la gargantilla de oro. Convertida en una apreciable bijouterie de colección. Miró sin pasión a sus interlocutores. El collar tenía las grifas violentadas. Faltaba, simplemente, la esmeralda de Cleopatra.
La esmeralda que figuraba, con destacada presencia, en el inventario de abril del 2006.
Molestias
La humillación del secreto coincide, aquí, con el entrecruzamiento incómodo de las sospechas fraternales. Genera, irremediablemente, una situación molesta para el escribano. El profesional vive angustiado por su idea estricta de la responsabilidad. Conmovido, aparte, por su amistad generacional con los Mitre, iniciada por sus ancestros. La situación comienza a ser molesta, también, para los funcionarios judiciales que participaron de la expresa confección del inventario. Y para el Banco Santander Río. Que tiene quebrantado su principal producto. La inviolabilidad.
Porque, que desaparezcan los 23 relojes del escenario, vaya y pase. Pasan a la categoría descartable de cacharros que solía coleccionar Luis Emilio. Pero la desaparición de la esmeralda de Delfina conduce, invariablemente, a pensar, en algo más punible que la profanación. En un robo.
Al trascender el continente de esta crónica policial sin policías, va a alborotarse, con seguridad, el Juzgado Criminal de Instrucción 32. Donde hoy se radica la causa 1255/ 2006.
La esmeralda esfumada podrá generar un interés superior al del propio crimen. El que fue violentamente horripilante. Contiene un destino manifiesto de olvido. Por los “senderos bifurcados” que conducen hacia el objetivo de la impunidad. La estación terminal.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsísDigital
Continuará
Manténgase conectado.
Esmeralda
EL CRIMEN DE MITRE (XIII): Roban la esmeralda de la gargantilla de oro que Bartolomé Mitre, el iniciador de la dinastía, le obsequiara a Delfina Vedia. escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Entre la antología de irregularidades, que signa la investigación del crimen de Mitre, hay espacio hasta para las profanaciones del pasado, posiblemente más honorable.
Alguien, sigilosamente, se robó la gran esmeralda, ajustada por 17 grifas. Engarzada en la gargantilla de oro que Bartolomé Mitre, el iniciador de la dinastía, le obsequió a la señora Delfina Vedia. Su “amada”. Fue a mediados del siglo diecinueve. Al convertirse en reliquia, la joya derivó en un símbolo de representación familiar. Hoy ultrajado.
Escalas
La esmeralda es una piedra preciosa que abunda, sobretodo, en Colombia. En menor medida, se la encuentra en el Brasil. También en Ecuador. Pero procede de Persia, la fuente básica del Irán. Minuciosos europeos, de los que suelen repartirse los siglos, prefieren hablar del Antiguo Egipto. Porque desde las proximidades del Mar Rojo, según el mito, existieron, tres mil años atrás, las minas fascinantes de piedras cristalinas. Piedras verdes. Fascinarían, dos mil años después, a la Reina Cleopatra.
La gemística indica que la dureza de la esmeralda es de 8, en la Escala de Mohs. Aportación científica aportada por el geólogo alemán Friedrich Mohs, entre los siglos dieciocho y diecinueve. Dureza 8 es equivalente al topacio. Sólo superado, por su capacidad de ralladura, por el rubí, 9, y por el diamante, 10.
La gargantilla de oro, con la gran esmeralda incrustada, el inspirado Bartolomé Mitre se la regaló a Delfina de Vedia, entre 1840 y 1850.
María Luisa de Vedia Pérez era uruguaya. Un “ángel descendido de los cielos”, escribió el encendido poeta Bartolomé Mitre. Lo evoca Felipe Pigna, en su biografía de web.
Bartolomé conoció a Delfina en 1838. Se casaron en 1841. Delfina tenía 19, era dos años mayor que Bartolomé. El marco de la historia de amor lo proporciona el Montevideo del exilio antirrosista.
Tienen cuatro hijos. Bartolomé, entretanto, se hace escritor, traductor, historiador, militar, político. Gobernador de la provincia de Buenos Aires, presidente de la república. Funda el diario actual de Los Saguier. La valoración de la figura de Mitre excede el ámbito acotado de esta crónica extrañamente policial.
Delfina muere en 1882. Bartolomé la sobrevive durante 24 años más. Por lo tanto fue el primer depositario, hasta 1906, de aquella gargantilla de oro, con la esmeralda que hubiera ensoberbecido a Cleopatra. Sujetada, según nuestras fuentes, por 17 grifas.
Caja 53
Durante el siglo veinte, desfilaron explicables generaciones de Mitres y de Vedias.
El último depositario de la gargantilla fue Luis Emilio Mitre. Asesinado en la penúltima noche del 2005. Al crimen, tan colmado de silencios equiparables a los misterios, se le debe incorporar, ahora, el enigma de la esmeralda perdida.
La joya se encontraba depositada, según nuestras fuentes, en una caja de seguridad del Banco Santander Río. Sucursal de Quintana. Recoleta. Para ser exactos, en la caja número 53, del Sector 4. Dentro de una bolsa de plástico transparente.
Después del asesinato por encargo, en casi tres años de dilaciones, la gargantilla fue objeto de sistemáticos inventarios.
Sin embargo, quince días atrás, acompañados del escribano, pudorosamente responsable, F.Y., se presentaron, en el Banco Santander Río, delegados de los tres hermanos Mitre. Los herederos de Luis Emilio. Respectivos abogados, en nombre de las dos mujeres. El doctor A.H., alias El Inglés, por la señora María Elisa. Y el doctor E.M., ex fiscal de trascendencia, por la señora María Elena del Rosario, alias Kinucha. Es importante consignar que, en representación del hermano varón, Bartolomé, estuvo presente el hijo. También llamado Bartolomé. El último Bartolomé de los Mitre.
Cuentan que el honorable escribano, F.Y., ingresó a la sala herméticamente aséptica de las cajas. Con autorización judicial. Acompañado del funcionario del banco, abrieron la caja 53, cuyo titular fuera Luis Emilio Mitre. El escribano retiró la bolsa de plástico transparente que contenía la gargantilla legendaria. Y constaba la presencia de un reloj. Para ser exactos, un Must, de Cartier.
Con el envoltorio simbólicamente histórico, con la solemnidad del caso, los representantes de los tres hermanos Mitre se encaminaron hacia el reducto, relativamente espiritual, de la Joyería Escasany. Especializada en reliquias de familia, también desde el Diecinueve. En Recoleta, siempre.
Bifurcaciones
“Jardín” donde se “bifurcan” las interpretaciones de los senderos. Borges auxilia.
Están quienes afirman que el grupo solemne se dirigía, hacia la joyería Escasany, con el interés meramente pecuniario de subastar lo poco que quedaba, aún sin vender, del legado.
El producto invalorablemente moral, situado dentro de la bolsa transparente, y arrastrado por el peso de la historia. Y un cuadro de Xul Solar, que improbablemente pudiera interesarle a Ignacio Gutiérrez Zaldivar.
Ya habían vendido, según nuestras fuentes, hasta el departamento de Posadas. El escenario del impresionante crimen. Y distribuido, dolorosamente, entre los hermanos, valores por alrededor de 14 millones de dólares (ver “El dolor del reparto”).
Otras fuentes, en cambio, aluden al entrecruzamiento fraternal de las sospechas. Porque Luis Emilio tenía, sin sembrar insidias, mucho más. En cuentas secretas, radicadas en sedes menos violables del exterior. En alguna off shore. Calcúlase que faltan contabilizar entre 10 y 15 millones de dólares. Sospechas regadas.
Suerte que, entre las interpretaciones bifurcadas, seres razonables sostienen que sólo los movilizaba, a los representantes, la idea de la valoración. La cotización, en el mercado, de ambas joyas.
Según alguna Garganta, el indemne especialista de la Joyería Escasany tendió el paño oscuro sobre una mesa de cristal. A los efectos de analizar las reliquias.
Por el Must de Cartier, nunca podría conseguirse, al menos en Escasany, más de dos mil quinientos. A lo sumo, tres mil dólares.
Pero ánimo, porque venía la pieza fuerte. La significativa gargantilla de oro, con la esmeralda altanera y rutilante, encriptada por 17 grifas. Que luciera, en su cuello, el “ángel descendido de los cielos”. Delfina Vedia.
Menos poético, el especialista de Escasany extendió, sobre el paño, la gargantilla de oro. Convertida en una apreciable bijouterie de colección. Miró sin pasión a sus interlocutores. El collar tenía las grifas violentadas. Faltaba, simplemente, la esmeralda de Cleopatra.
La esmeralda que figuraba, con destacada presencia, en el inventario de abril del 2006.
Molestias
La humillación del secreto coincide, aquí, con el entrecruzamiento incómodo de las sospechas fraternales. Genera, irremediablemente, una situación molesta para el escribano. El profesional vive angustiado por su idea estricta de la responsabilidad. Conmovido, aparte, por su amistad generacional con los Mitre, iniciada por sus ancestros. La situación comienza a ser molesta, también, para los funcionarios judiciales que participaron de la expresa confección del inventario. Y para el Banco Santander Río. Que tiene quebrantado su principal producto. La inviolabilidad.
Porque, que desaparezcan los 23 relojes del escenario, vaya y pase. Pasan a la categoría descartable de cacharros que solía coleccionar Luis Emilio. Pero la desaparición de la esmeralda de Delfina conduce, invariablemente, a pensar, en algo más punible que la profanación. En un robo.
Al trascender el continente de esta crónica policial sin policías, va a alborotarse, con seguridad, el Juzgado Criminal de Instrucción 32. Donde hoy se radica la causa 1255/ 2006.
La esmeralda esfumada podrá generar un interés superior al del propio crimen. El que fue violentamente horripilante. Contiene un destino manifiesto de olvido. Por los “senderos bifurcados” que conducen hacia el objetivo de la impunidad. La estación terminal.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsísDigital
Continuará
Manténgase conectado.
Esmeralda
EL CRIMEN DE MITRE (XIII): Roban la esmeralda de la gargantilla de oro que Bartolomé Mitre, el iniciador de la dinastía, le obsequiara a Delfina Vedia. escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Entre la antología de irregularidades, que signa la investigación del crimen de Mitre, hay espacio hasta para las profanaciones del pasado, posiblemente más honorable.
Alguien, sigilosamente, se robó la gran esmeralda, ajustada por 17 grifas. Engarzada en la gargantilla de oro que Bartolomé Mitre, el iniciador de la dinastía, le obsequió a la señora Delfina Vedia. Su “amada”. Fue a mediados del siglo diecinueve. Al convertirse en reliquia, la joya derivó en un símbolo de representación familiar. Hoy ultrajado.
Escalas
La esmeralda es una piedra preciosa que abunda, sobretodo, en Colombia. En menor medida, se la encuentra en el Brasil. También en Ecuador. Pero procede de Persia, la fuente básica del Irán. Minuciosos europeos, de los que suelen repartirse los siglos, prefieren hablar del Antiguo Egipto. Porque desde las proximidades del Mar Rojo, según el mito, existieron, tres mil años atrás, las minas fascinantes de piedras cristalinas. Piedras verdes. Fascinarían, dos mil años después, a la Reina Cleopatra.
La gemística indica que la dureza de la esmeralda es de 8, en la Escala de Mohs. Aportación científica aportada por el geólogo alemán Friedrich Mohs, entre los siglos dieciocho y diecinueve. Dureza 8 es equivalente al topacio. Sólo superado, por su capacidad de ralladura, por el rubí, 9, y por el diamante, 10.
La gargantilla de oro, con la gran esmeralda incrustada, el inspirado Bartolomé Mitre se la regaló a Delfina de Vedia, entre 1840 y 1850.
María Luisa de Vedia Pérez era uruguaya. Un “ángel descendido de los cielos”, escribió el encendido poeta Bartolomé Mitre. Lo evoca Felipe Pigna, en su biografía de web.
Bartolomé conoció a Delfina en 1838. Se casaron en 1841. Delfina tenía 19, era dos años mayor que Bartolomé. El marco de la historia de amor lo proporciona el Montevideo del exilio antirrosista.
Tienen cuatro hijos. Bartolomé, entretanto, se hace escritor, traductor, historiador, militar, político. Gobernador de la provincia de Buenos Aires, presidente de la república. Funda el diario actual de Los Saguier. La valoración de la figura de Mitre excede el ámbito acotado de esta crónica extrañamente policial.
Delfina muere en 1882. Bartolomé la sobrevive durante 24 años más. Por lo tanto fue el primer depositario, hasta 1906, de aquella gargantilla de oro, con la esmeralda que hubiera ensoberbecido a Cleopatra. Sujetada, según nuestras fuentes, por 17 grifas.
Caja 53
Durante el siglo veinte, desfilaron explicables generaciones de Mitres y de Vedias.
El último depositario de la gargantilla fue Luis Emilio Mitre. Asesinado en la penúltima noche del 2005. Al crimen, tan colmado de silencios equiparables a los misterios, se le debe incorporar, ahora, el enigma de la esmeralda perdida.
La joya se encontraba depositada, según nuestras fuentes, en una caja de seguridad del Banco Santander Río. Sucursal de Quintana. Recoleta. Para ser exactos, en la caja número 53, del Sector 4. Dentro de una bolsa de plástico transparente.
Después del asesinato por encargo, en casi tres años de dilaciones, la gargantilla fue objeto de sistemáticos inventarios.
Sin embargo, quince días atrás, acompañados del escribano, pudorosamente responsable, F.Y., se presentaron, en el Banco Santander Río, delegados de los tres hermanos Mitre. Los herederos de Luis Emilio. Respectivos abogados, en nombre de las dos mujeres. El doctor A.H., alias El Inglés, por la señora María Elisa. Y el doctor E.M., ex fiscal de trascendencia, por la señora María Elena del Rosario, alias Kinucha. Es importante consignar que, en representación del hermano varón, Bartolomé, estuvo presente el hijo. También llamado Bartolomé. El último Bartolomé de los Mitre.
Cuentan que el honorable escribano, F.Y., ingresó a la sala herméticamente aséptica de las cajas. Con autorización judicial. Acompañado del funcionario del banco, abrieron la caja 53, cuyo titular fuera Luis Emilio Mitre. El escribano retiró la bolsa de plástico transparente que contenía la gargantilla legendaria. Y constaba la presencia de un reloj. Para ser exactos, un Must, de Cartier.
Con el envoltorio simbólicamente histórico, con la solemnidad del caso, los representantes de los tres hermanos Mitre se encaminaron hacia el reducto, relativamente espiritual, de la Joyería Escasany. Especializada en reliquias de familia, también desde el Diecinueve. En Recoleta, siempre.
Bifurcaciones
“Jardín” donde se “bifurcan” las interpretaciones de los senderos. Borges auxilia.
Están quienes afirman que el grupo solemne se dirigía, hacia la joyería Escasany, con el interés meramente pecuniario de subastar lo poco que quedaba, aún sin vender, del legado.
El producto invalorablemente moral, situado dentro de la bolsa transparente, y arrastrado por el peso de la historia. Y un cuadro de Xul Solar, que improbablemente pudiera interesarle a Ignacio Gutiérrez Zaldivar.
Ya habían vendido, según nuestras fuentes, hasta el departamento de Posadas. El escenario del impresionante crimen. Y distribuido, dolorosamente, entre los hermanos, valores por alrededor de 14 millones de dólares (ver “El dolor del reparto”).
Otras fuentes, en cambio, aluden al entrecruzamiento fraternal de las sospechas. Porque Luis Emilio tenía, sin sembrar insidias, mucho más. En cuentas secretas, radicadas en sedes menos violables del exterior. En alguna off shore. Calcúlase que faltan contabilizar entre 10 y 15 millones de dólares. Sospechas regadas.
Suerte que, entre las interpretaciones bifurcadas, seres razonables sostienen que sólo los movilizaba, a los representantes, la idea de la valoración. La cotización, en el mercado, de ambas joyas.
Según alguna Garganta, el indemne especialista de la Joyería Escasany tendió el paño oscuro sobre una mesa de cristal. A los efectos de analizar las reliquias.
Por el Must de Cartier, nunca podría conseguirse, al menos en Escasany, más de dos mil quinientos. A lo sumo, tres mil dólares.
Pero ánimo, porque venía la pieza fuerte. La significativa gargantilla de oro, con la esmeralda altanera y rutilante, encriptada por 17 grifas. Que luciera, en su cuello, el “ángel descendido de los cielos”. Delfina Vedia.
Menos poético, el especialista de Escasany extendió, sobre el paño, la gargantilla de oro. Convertida en una apreciable bijouterie de colección. Miró sin pasión a sus interlocutores. El collar tenía las grifas violentadas. Faltaba, simplemente, la esmeralda de Cleopatra.
La esmeralda que figuraba, con destacada presencia, en el inventario de abril del 2006.
Molestias
La humillación del secreto coincide, aquí, con el entrecruzamiento incómodo de las sospechas fraternales. Genera, irremediablemente, una situación molesta para el escribano. El profesional vive angustiado por su idea estricta de la responsabilidad. Conmovido, aparte, por su amistad generacional con los Mitre, iniciada por sus ancestros. La situación comienza a ser molesta, también, para los funcionarios judiciales que participaron de la expresa confección del inventario. Y para el Banco Santander Río. Que tiene quebrantado su principal producto. La inviolabilidad.
Porque, que desaparezcan los 23 relojes del escenario, vaya y pase. Pasan a la categoría descartable de cacharros que solía coleccionar Luis Emilio. Pero la desaparición de la esmeralda de Delfina conduce, invariablemente, a pensar, en algo más punible que la profanación. En un robo.
Al trascender el continente de esta crónica policial sin policías, va a alborotarse, con seguridad, el Juzgado Criminal de Instrucción 32. Donde hoy se radica la causa 1255/ 2006.
La esmeralda esfumada podrá generar un interés superior al del propio crimen. El que fue violentamente horripilante. Contiene un destino manifiesto de olvido. Por los “senderos bifurcados” que conducen hacia el objetivo de la impunidad. La estación terminal.
Oberdán Rocamora
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CAROLINA VALERIA NACHON, DEPORTOLOGA Y FAMILIAR DE GROISMAN SABES ALGO DE MITRE? Y DE LA LLAVE? O SOLAMENTE SABES ARRUINAR HOGARES SALIENDO CON HOMBRES CASADOS???, NO TE DA VERGÜENZA? Y TE LAS DAS DE BUENA PROFESIONAL!!!Y NO RECOMIENDES MAS A LA “EMINENCIA” DE TU PARIENTE QUE HA DEJADO MUCHO QUE DESEAR SU ACTITUD PROFESIONAL, Y DEJA DE DAR LASTIMA LLORANDO EN EL TEL LLAMANDO A HNOS DE, YA ESTAS VETERANA. POR QUE NO APROVECHAS LAS VACACIONES Y TE DAS UNA VUELTITA POR LA FRANJA DE GAZA? TE VAN A RECIBIR CON FUEGOS ARTIFICIALES PARA EL 31
La Justicia proceso a los medicos que “desatendieron” a juan castro, que esta pasando con quienes se encargan de la salud mental?, el pedofilo CORSI, RAFAEL GROISMAN de “deporte y salud mental”,(psquiatra del asesinado Mitre)y con pesimas referencias recomendado por CAROLINA NACHON, deportologa y psicologa, asesora de futbol y no saben cuantos hay en una cancha, especialista en flia. y termina rompiendo hogares, una verdadera vergüenza lo que esta pasando en este pais, no es solamente la falta de seguridad fisica sino mental en manos de esta gente, quiero creer que la nombrada no lo estaria estimulando en el deporte paracaidismo!!!!!!!
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