Gastón Gaudio siempre fue un tipo sanguinario, de demostrar sus broncas rompiendo las raquetas o pegando gritos históricos como el “Que mal que la estoy pasando!”. Pero difícilmente se vuelva a ver en una cancha de tenis a un jugador que de tanta bronca por un punto perdido, se rompa el pantalón. Gracias Gato por tanta magia.