El sábado en el programa Pasión de Sabado, conducido por Marcelita Baños y Hernán Caire mostraron una cámara oculta que le habían hecho a Ricky Maravilla hace alrrededor de un mes. Lo que no contaban los conductores era que el salteño aun estaba molesto por la “broma” y reaccionó de una manera bizarra e impensada.